176. The Third Generation (1979)
Dir. Rainer Werner Fassbinder
Escribe: Luis Arciniega
Esta película fácilmente podría haberse llamado: The Third Generation o: cómo Fassbinder trató de hacer La chinoise en Alemania a finales de los 70.
Hay una serie de similitudes muy marcadas entre la obra de Fassbinder y La chinoise; comencemos por la más obvia: la trama. Así como Guillaume, Véronique, Yvonne, Henri y Kirilov antes de ellos, Fassbinder nos presenta a Susanne, Petra, Hilda, Edgar, Paul, Franz, August y Gerhard, un conjunto bastante volátil de personajes que, por el día, tienen trabajos bastante comunes y, por la noche, se vuelven una especie de célula revolucionaria de izquierda.
Mientras que en La chinoise el enemigo es la falta de praxis de la célula maoísta, en The Third Generation sí hay un enemigo muy puntual: P.J. Lurz (interpretado por el genial Eddie Constantine, quien se hizo de fama por su papel en Alphaville) , un capitalista dueño de una empresa de computadoras utilizadas para temas de seguridad.
Al inicio, Lurz le asegura a un colega gringo que, debido a la falta de ataques terroristas en los pasados años —apuntando hacia el asesinato de las cabecillas de la Fracción del Ejército Rojo y el subsecuente debilitamiento de ésta— el gobierno de Alemania Occidental ya no quiere comprar sus productos. Pero le asegura que tiene una manera de cambiar esto.
Lurz, a través de August, financia las actividades de la célula disque revolucionaria. Y así como en La chinoise buena parte de la película se basa en discusiones, solo que en vez de hablar sobre Mao, la guerra popular prolongada y cómo la Unión Soviética se volvió un símil de EE. UU., acá las discusiones son sobre las vidas personales y amorosas de los personajes.
No creo que sea un mal esfuerzo de Fassbinder, pero sí se queda corta en comparación a Eight Hours Don’t Make a Day o Fox and his Friends.





